Pisco Elqui Chile Valle de Elqui

Compartir

“La Topsy que no se apaga”

Tantas historias y generaciones pasaron por la Topsy…
y a veces siento que, aunque el local ya no esté vivo,
su alma todavía camina por las calles de Pisco Elqui.
Yo crecí ahí, entre ecos de música y voces que la noche guardaba como un secreto. Antes de llamarse DISCO TOPSY PISCOELQUI, esto fue una quinta de recreo que mi familia levantó con las manos, con la fuerza de los sueños simples y con el orgullo de quien construye un lugar para todos.
Ese suelo me vio correr, reír, aprender.
Me vio chico, me vio joven, me vio parte de algo que no sabía entonces cuánto significaría después.
Cuando se convirtió en la Discoteque Topsy, el pueblo un refugio donde la vida pesaba menos y donde cada canción era una oportunidad de sentirse libre.
Ahí la gente se enamoró, peleó, se reconcilió, brindó, lloró, celebró…Ahí la vida sucedió, sin pedir permiso.
Por eso, cuando llegó el día de cerrar,
sentí un dolor que todavía cuesta explicar.
No fue solo cerrar un local.
Fue cerrar recuerdos, cerrar rostros, cerrar tiempos que ya no vuelven. Fue como bajar una estrella que siempre había estado ahí, colgando sobre el valle.
Pero lo que nunca imaginé fue que, después del cierre,
vendría algo aún más fuerte:
el orgullo. Ese orgullo que siento cada vez que alguien me mira y me dice:
“¿Y cuándo abren de nuevo?”
Porque ahí entendí que la Topsy no se apagó.
Que sigue viva en la memoria del pueblo.
Que sigue ardiendo en quienes vivieron algo ahí adentro.
Que mi familia no solo construyó un local:
construyó un pedazo de identidad, un capítulo entero del alma de Pisco Elqui.
Hoy, cuando veo las fotos antiguas, siento algo extraño y hermoso:
como si la Topsy respirara otra vez.
Como si despertara de a poco, entre polvo y recuerdos, diciendo:
“Aquí estoy, todavía existo.”
Y quién sabe…
Quizás algún día esas puertas vuelvan a abrirse.
Quizás la música vuelva a llenarlo todo.
Quizás la historia tenga un segundo aire.
Porque la Topsy no murió.
La Topsy quedó en nosotros.
Y mientras alguien siga preguntando “¿cuándo vuelve?”,
su luz seguirá encendida,
aunque sea dentro de mí.
Sergio Rivera

Comparte esta publicación

COMENTA A TRAVÉS DE FACEBOOK

Sigue Leyendo