Un oasis construido paso a paso.
En 1995, Claudia Caballieri y Richard Rose, arquitecto norteamericano, dejaron atrás el ruido de la ciudad para vivir en Pisco Elqui. El sol, la tranquilidad y la belleza del Valle hicieron el resto.
Su primera obra fue recuperar una casona de más de cien años, que hoy recibe a cada huésped. Luego llegó una piscina revestida completamente con mosaicos de vidrio azul cobalto, pensada para reflejar las estrellas y abrirse hacia el paisaje a través de su cascada.
Rodeada de palmeras, hibiscos, buganvilias y cientos de plantas y árboles, creamos poco a poco un pequeño oasis. Luego decidimos compartir nuestro paraíso con amigos y familia, y empezamos con las cabañas Cobre y Piedra. Después continuamos con Agua y, más tarde, con la cabaña Cuarzo, construida completamente con muros de cuarzo blanco y rosado. Finalmente llegaron Aire y Fuego, completando los seis espacios.
“Un mundo aparte, donde el tiempo se detiene y solo hay espacio para el silencio, la paz y la belleza.”
















